miércoles, 18 de febrero de 2009

Nacho


Por la mañana, tras la borrachera,
la resaca a todos agitó
quienes entre potas y cagaleras
despertaron furioso al pequeño mamón.

.

Cientos de chocones el gran Nacho se pegó
se sentía traicionado, pues casi el coco se partió.
Estrujados y ultrajados en la pared de su cuarto
clemencia pedían estos locos borrachos.


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Texto por Salvado Tamayo (Fragmento)

1 comentario:

Metafísica para tontos dijo...

Nachito está dando mucho de sí.
Muack niña polilla.